Este futbolista es un ícono mexicano, pero también un ejemplo para niños y jóvenes que buscan destacar en el deporte.
El delantero ha cautivado al mundo por su talento. Nadie imaginó que aquel pequeño se convertiría en una estrella, pero desde niño el ‘Chicharito’ comenzó a destacar, gracias a esa chispa, liderazgo y humildad que lo acompañan.
Fue en la Lincoln School, ubicada en Zapopan, Jalisco, donde el atacante mexicano comenzó a forjarse, aquí cursó la primaria y comenzó a forjar parte de su educación bilingüe. Javier se unió a las fuerzas inferiores del Guadalajara, con tan sólo 9 años de edad.
Hernández continuó su formación integral, estudiando la secundaria en el Instituto de Humanidades y Ciencias de Guadalajara, localizado en la colonia Loma Bonita, en Zapopan. El director Carlos Padilla, quien le dio clases, comentó que desde pequeño el ‘chicharito’ mostró liderazgo:
“Javier era un muchacho muy activo, muy inquieto, la sangre llama y la familia, en el ámbito de fútbol, él lo reflejaba aquí constantemente, siempre pensando en fútbol, en cualquier momento quería jugar, fue parte de nuestro representativo y en algún momento estuvo en la selección de nuestra institución, sin embargo, la parte académica, como todos los muchachos, la asumía con el mismo esfuerzo, trataba de sacar buenas notas con las materias difíciles y fáciles.”
“Era un muchacho muy completo, muy íntegro y desde la familia viene esa parte de la integridad de la persona; Javier Hernández era un niño inquieto, un niño con chispa, con mucha interactividad”.
El chicharito estudió administración de negocios en la Universidad del Valle de Atemajac, vía Internet, al mismo tiempo que entrenaba con Chivas.
Hernández pertenece a esa nueva generación de futbolistas, que reconocen la importancia de estar preparados en el ámbito académico.
«Quiero terminar la licenciatura porque deseo estar bien preparado para la vida, uno nunca sabe cuánto puede durar esta carrera».